29 de abril de 2015

EL VERDADERO NEGOCIO DE LAS DROGAS (CAPÍTULO 2)

Con esta entrada, se cerrará el círculo que comencé con la primera, cronológicamente.
Recordad que empecé hablando del suboxone y mi experiencia con él el verano pasado tras haber hecho una desintoxicación que como todas las demás, terminó por no servirme de nada, salvo para dejar de fumar que fue cosa 100% mía y no del programa y para resolver algunas dudas que a día de hoy ya tengo claras por un buen tiempo.
Y sin más preámbulos comienzo a hablaros del tercer y último tipo de desintoxicación a opiáceos que nos queda. Y como terminé diciendo en mi anterior entrada, la que más engrosa las cuentas bancarias.

Hablamos de la desintoxicación llamemos estándar o deshabituación que es lenta y se hace poco a poco en la U.C.A.

Hablamos de la ultrarápida que estás 48 horas en el hospital.

Y nos queda ésta que se le llama sólo rápida y no ultrarápida y está entre medias de una y la otra en cuanto a duración.


Abril del 2014. Vaya, hace un año.
Tras buscar y buscar por Internet. Llamar y llamar y preguntar, me decido por una.

15 días, 3500 euros. Pero claro, te dicen que sales totalmente desintoxicado y después de tantos años y con tantas ganas de abandonar esa adicción, pues familiares que te ayudan y te pones manos a la obra.

Ya en la consulta antes de entrar te dicen o te enteras de que sí, son 3500 euros 15 días, pero se precisan 2 quincenas. O sea son 7000 euros los 30 días.

La familia te dice -Vale, no te preocupes que algo se podrá hacer- Y tú todo ilusionado ingresas.

Lo primero que te hacen además de un minucioso registro es firmar un documento de confidencialidad, ya que en algunas terapias entre la medicación y algunas caras que veía, no sabía muy bien si me encontraba en tal terapia o en un programa de televisión de telebasura.

Tras mi primera entrevista con mi psiquiatra, le entrego un informe de mi psiquiatra de la seguridad social en el que deja claro que soy extremadamente sensible e intolerante a ciertos tipos de medicamentos.

Me presentan a todos los pacientes y comienzan a reducirme drásticamente la metadona paliando los síntomas con una medicación que te resultaba prácticamente imposible permanecer despierto. De tal forma que en una semana ya no tomaba metadona. 
Pero primer error que como paciente quiero hacer llegar.
Cuando empecé a no tomar metadona lo noté mucho y fue una cambio demasiado brusco.
Yo pienso que mientras todavía tomas metadona no hay que darte tanta medicación y sí hacerlo en el momento que comienzas a no tomarla.

Los fines de semana sin contar el primero, permitían que te visitaran algunos familiares.

Y cuando llegó el gran momento, mi familia rompió a llorar al ver las pésimas condiciones en las que me encontraba. Apenas me tenía en pié. Y como ahora estamos en la época de la cocaína, yo era el único paciente que estaba haciendo una desintoxicación de verdad. Los demás a mi me parecía que estaban como en un spa y no sólo eso sino que hasta notaba sus miradas que me penetraban como si de una persona extraña se tratara. 
Y la realidad es que la mayoría eran unos niñatos hijos de papá que los habían pillado consumiendo algún fin de semana. Y por eso me miraban como algo extraño que no iba con ellos.
Pero no me quedó otra que asumirlo. Lejos quedaron aquellos años de comunidades terapéuticas en las que el 90, 95 o 100% éramos adictos a la heroína.

Esas visitas estaban preparadas para salir a dar un paseo con la familia. Pero en mi caso no podíamos salir de la habitación ya que hasta para salir a despedirlos, me tenía que apoyar en sus hombros para poder andar.

Llegó la segunda visita. Y esta vez si que noté como se rompieron sus corazones en mil pedazos.

A mi pésimo estado de salud que padecía a causa de S.A.O. que tras pagar esas cantidades uno piensa que se va a tratar de un paseo, hubo que sumarle un ataque de parkinson que se me provocó por hacer caso omiso al informe de mi psiquiatra de la seguridad social en el que se advertía de mi intolerancia a ciertos medicamentos. Y como veis en la foto de la arriba de un  enfermo de parkinson, me era totalmente  imposible ponerme erguido. No podía comer ni enjuagarme la boca porque la mandíbula sólo podía moverla hacia arriba y hacia abajo. nunca hacia los lados.
Y lo de enjuagarme vale. Pero lo de comer, al no poder masticar, tenía que tragar los trozos de comida enteros de la misma forma que lo hacen los cocodrilos. Pero ellos tienen el estómago preparado para ello. Nosotros, no.

Cuando me vio el médico, me dijo que enseguida me pondrían una inyección y que al día siguiente ya estaría saltando junto a los demás.
Al respecto sólo diré que los síntomas no se me fueron al día siguiente ni en ese año. Que una neuróloga a la que fui precisamente porque no se me terminaban de ir ciertos síntomas, me pidió un T.A.C. craneal y un E.E.G." electroencefalógrama." Y que el día 9 del 2 ya del 2015 me diagnosticó entre otras, parkinsonismo farmacológico en remisión.

Bueno, también añadiré que tras preguntar mi familia si lo que me ocurría era normal, la respuesta fue que yo exageraba porque era una persona que le gustaba llamar la atención. Idea que extendieron a mis compañeros hasta el punto de que cogiendo un día el desayuno, caí al suelo y no me podía levantar y escuché como al ir a levantarse algunos a ayudarme, se lo impidieron porque afirmaban que estaba haciendo teatro. Hasta que por fin uno que hacía poco que había entrado y lo hizo por el mismo problema que yo, se dio cuenta de todo lo que os cuento, se levantó de la mesa, llamó a todos de todo menos bonitos y me ayudó a levantarme. 
Lástima y sentimiento de culpa me queda al ver que tras ese suceso, siguió avanzando hacia su habitación a prepararse las maletas. Ya había visto bastante y afirmó no quedarse en un sitio con tales prejuicios.
Y es que es el día de hoy, en que se sigue viendo al consumidor de heroína como basura y al de cocaína respetuoso.

Y llegó la tercera visita. 
Se cumplía el mes y mi familia apenas veían progreso en mi estado. 
Yo ajeno a todo porque los psicoterapeutas dicen que me tienen que proteger de todo incluido cualquier disgusto o quebradero de cabeza, mi familia se reunió con ellos para aclarar el tema. Ya que se cumplía el plazo de mi estancia y ni me veían para salir ni lo estaba. 
Pero luego más tarde se me explicaron algunas cosas como que cuando se hizo tal reunión yo estaba totalmente atrapado.
Mi familia dice que no me ve para salir y que no hay más dinero.
Y ellos dicen que si salía de allí tendría que ser a un hospital. Y que ellos no son ninguna O.N.G. Así que a la hora de buscar una solución a la que pudiéramos hacer frente, todas ellas eran casa de acogida también de su empresa, centro de día también de su empresa y lo más inmediato a hacer mientras se piensa como seguir, continuar allí una semana más con el dinero de la fianza que se entrega al ingresar. El caso es que estás atrapado y todas las salidas miran hacia el mismo lado; hacia su empresa. Y todas las salidas se consiguen de la misma manera; con más dinero.
Al final pasé esa última semana allí y cuando salí me fui a su centro de día que era lo más económico, pero que aún siéndolo hubo que desembolsar la ya agonizante para nosotros cantidad de 2500 euros.
Y una vez más tras prometer en un principio una desintoxicación de quince días, terminaron por ser más de dos meses y lo peor que como en el capítulo 1 dije; te dicen que te suben al Everest y terminan por dejarte en el campamento base.
Al final fueron más de 10.000 euros.
Que gran negocio.






24 de abril de 2015

EL VERDADERO NEGOCIO DE LAS DROGAS (CAPÍTULO 1)

Se ha decomisado un gran alijo de droga. Titular al que ya estamos más que acostumbrados. Y realmente se mueven millones y millones de euros y dolares en esos alijos.
Todo ilegal. Nada legal podemos encontrar en estos decomisos.

Pero hay una forma legal de mover también muchos millones.

En la entrada anterior os hablé de las comunidades terapéuticas. Las hay subvencionadas, que como sabemos las pagamos entre todos y no subvencionadas, que ahí si que hay una gran variedad de precios. Según muchos criterios a tener en cuenta. Pero hay muchos ya ahí que ya han empezado a engrosar sus cuentas bancarias.

Pero hay una forma mucho más rápida y mucho mejor para hacer dinero rápido y de forma continuada. 
Tengamos en cuenta en primer lugar que hay tres tipos de desintoxicación ( hablo de opiáceos ) y también en una de ellas podemos meter el alcohol, " la droga legal ".

Año 2000 aproximádamente. Acababa de empezar con el programa de metadona tras una pequeña recaída. 
La primera vez que consumía ese sustituto de la heroína y parece que como a muchos con la H. no me sentó muy bien. Y antes de llegar a un mes tomándola, mi cerebro presintió que algo no muy bueno estaba ocurriendo, como dije fue una pequeña recaída y lo podía haber solucionado con las desintoxicaciones que hacen en la U.C.A. basadas en cápsulas de distintos colores y rellenas de medicamentos que nunca sabes lo que son y que te dan en sobres para desayuno comida y cena y que jugando con los colores para que no averigüemos lo que hay en cada una, no empecemos a decir esta si esta no, ya que es algo que tenemos tendencia a hacer.
Pues de ese modo, poco a poco te van reduciendo hasta llegar a cero en un mes aproximadamente.

Bueno como os he contado que hacen en la U.C.A. como primer sístema de ataque para las desintoxicaciones de heroína, pues en vez de eso, yo comencé con el potentísimo antipsicótico que es la metadona y antes del mes fui al médico de allí a decirle que me la quitaran. Como empecé a explicar antes, presentí que algo no iba bien. Me di cuenta que me estaba metiendo en un gran problema, mayor que el que llevaba.
Y nada, menos de un mes tomándola y ya no con las cápsulas que nombraba antes. Ya era tarde para eso, empecé a hacer una deshabituación que no es lo mismo que desintoxicación, ya que es mucho más lenta y es la forma habitual de ir dejando la metadona en la U.C.A. en tres o cuatro meses llegué a cero. 
Y a este podríamos llamar la primera forma de desintoxicación. Que por sus características está mejor llamarla deshabituación. Y se hace en la U.C.A. ( Unidad de Conductas Adictivas ) donde mismo comienzan y continúan suministrándote la metadona. Y en mi opinión y muchos profesionales, la mejor además de la más barata.

Poco después, como viene siendo ya normal en esto, el problema creció y entonces si que comencé de nuevo con la meta, pero esta vez ya me cayó mejor y la toleré bien. Esta vez la necesitaba de verdad.

Y tomando tomando damos un salto hasta el 2003
Nunca se me olvidará. 6 de mayo del 2003
Esta vez me practicaron otro tipo de desintoxicación.

Nos quedan dos por nombrar. La rápida y la ultrarápida.
Estas son las que como el título dice, deja millonadas a los hospitales o centros que cuentan con una unidad para hacer estas a veces barbaridades casi antinatura y a los psiquiatras o doctores que se atreven con ellas. Al parecer en Inglaterra se registró una muerte a causa de una ultrarápida.
Pues en el año 2003 donde me practicaron la ultrarápida fueron 48 horas de cama y 3000 euros de gasto. Y paso a explicar en que consiste.


Bien. Ingresé a las 8:00 de la mañana en la U.C.I. me pusieron vías, sondas nasogástricas y vesicales. Me empezaron a meter medicamentos por la nasogástrica. Pinchar otros para los vómitos, diarrea, deshidratación, etc... y por fin así creía yo, el último que yo iba a notar. La sedación que en otros casos es anestésia general y así lo habría preferido yo teniendo en cuenta los acontecimientos posteriores. Me metieron por la vía dos ampollas que antes de empezar a meterme la segunda yo ya había sucumbido. Imaginad la cantidad de sedación necesaria.

Ya sedado profundamente comenzó la intervención que sencilla pero costosamente se trata de introducirte por la vía nasogástrica una dosis del antagonista opiáceo naltrexona. Parecido a la naloxona de la que ya os hablé en la entrada del suboxone, pero digamos que como que hace la función antagónica completa. La naloxona es un antagonista parcial y se usa sobre todo para paliar las sobredosis.
Este antagonista opiáceo, la naltrexona, suministrando una dosis completa que son 50 mg. entra uno a uno en todos los receptores opiáceos que tenemos, sacando de ahí toda la metadona en mi caso o cualquier opiáceo como la heroína que haya y colocándose ahí por un periodo no inferior a 24 horas. Lo que provoca un S.A.O. ( Síndrome de Abstinencia a Opiáceos ) inmediato que viene a durar entre una y dos horas. 
El Doctor da ordenes controla las constantes y está pendiente por si tiene que añadir sedación, como así ocurrió. Y el resto de personal no médico o enfermero se ocupan de limpiar la incesante diarrea, los vómitos y cuidan de que no me ahogue con ellos, cambiar las bolsas de orina que sin parar se llenan, limpiar el incesante sudor, etc...No se para de expulsar líquido para limpiar de opiáceos el cuerpo.
No debería haber ocurrido. Pero el S.A.O. fue de tal magnitud que aunque me sedaron como si fuese un elefante, desperté dos veces durante la intervención. Posiblemente sea el peor recuerdo que albergue mi mente. Estaba tan rígido que recuerdo estar a un palmo de la cama. Con voz y seguramente me parecería bastante a ella, como si fuera la niña del exorcista le dije al médico; 
- Me has engañaaaooooooooooooo.
Eso porque él me dijo que yo no me enteraría de nada. que yo simplemente dormiría una siesta.
Y bueno, tras pasar esas dos horas aproximadamente pues cuando el S.A.O. pasó, con la cantidad de sedación que llevaba, quedé dormido hasta las 6:00 de la mañana del día siguiente. Total 21 horas seguidas durmiendo, salvo esas dos excepciones que apenas duraron unos segundos.
Y te despiertas totalmente confundido y como si una soberana paliza te hubiesen dado, muchos escalofríos y vomitando y vomitando un líquido verde que salía de mis entrañas. 
Me habían atado las muñecas y un pié a los lados de la cama con tal saña que un dedo de la mano se me quedó dormido y tardó más de una semana en volver a su estado.
- Desatadme. Dije a las enfermeras que entonces habían y no habían visto nada.
- Hasta las 8:00 que viene la suplencia no podemos hacerlo.
Supliqué ya que me dolía mucho el dedo y me vomitaba encima. Pero entre que tuvo que ser fuertecillo y que no se saltan una orden pasé otras dos horas malditas.
Luego la enfermera que se quedó en la habitación conmigo la otra noche que pasé allí, me dijo que ella era una del equipo y que le di un puñetazo en las mamas. Se van entendiendo las cosas y sus reacciones.
Fueron a recogerme dos días después, antes de las 12:00 que tenía que dejar la habitación.
Y cogido por mi familia porque yo aún no podía tenerme sólo en pié, me dieron el alta hasta una revisión que querían hacerme dos semanas después.
Un capazo de medicación y para casa. Otro día en hospital se me hizo impagable. Como bien titulo esto, ésto es un gran negocio. Rápido y millonario.
Efectivo? claro, ellos dicen que tienen un exito del 100% 
Pero claro, hablan de que sales limpio de opiáceos y eso es imposible que no ocurra.
Pero luego ese estado que no puedo ni tenerme en pié y que uno sabe que con un tarrito de metadona se te quita por completo, pude aguantarlo y recuperarme tres meses más. Pero al tercer mes. En el hospital te dan lo que garantizan. Pero mucho más honestos creo que serían si te advirtieran que luego tan solo te han dejado en el campamento base. Aún hay que subir al Everest o al K2.
Y me dejo el tercer tipo de desintoxicación para el capítulo 2
Que creo que con mucho son el mejor negocio.
   

 

14 de abril de 2015

CÁRCELES SIN REJAS

Invierno de 1989 noviembre. Tras varios meses de espera, llaman de los sevicios sociales ya que entonces no existían las unidades especializadas en drogodependencias como la U.C.A. ( Unidad de Conductas Adictivas ) para los que no hayan leído mis anteriores entradas.
Tras esperar casi desde el verano, ya tenía plaza para una C.T. ( Comunidad terapéutica ) En 15 días tenía que estar allí desintoxicado.


1ª gran piedra en el camino. Me iba a una comunidad terapéutica porque la desintoxicación es lo más costoso de hacer y tenía que ir con ese trabajo ya hecho.
Urgentemente mis padres o los servicios sociales o entre todos, ya no lo recuerdo, buscaron una solución. Ya que entonces no había y lo peor, que a día de hoy tampoco, una unidad de desintoxicacion de opiáceos en mi comunidad autónoma. ( creo que es la única que no cuenta con ello )
Bueno, la solución fue ingresarme en el psiquiátrico que había junto al hospital provincial.
Fueron unos diez días que no sé si podréis imaginar. La 1ª vez que pasé un S.A.O. ( Síndrome de Abstinencia a Opiáceos ) Los enfermeros y psiquiatras no estaban muy familiarizados por entonces y ya que no hacían esos trabajos allí habituálmente de los síntomas, medicamentos, etc...
Por otro lado, no tenía bastante con mi sufrimiento que con todos mis respetos al lugar donde me encontraba y a sus pacientes, a una le daba por robarme los calcetines, otro se empeñó en dos cosas y las realizó las dos. Hacer el amor con la chica de los calcetines y fugarse aunque horas después estaba allí de nuevo.
Y muchas más cosas que sólo se ven en estos sitios. Pero eso es otro capítulo. Tambien hice amistades. Había de todo. Yo, por otra parte, como siempre se quedaban cortos con la medicación porque no sabían hasta que punto teníamos tolerancia a ese tipo de medicamentos y temían pasarse, pues como en la calle, me buscaba la vida observando a que pacientes les daban medicamentos que a mi me vendrían muy bien y podía sugerirles que no se lo tomasen y me lo dieran a mí. Así fue y uno que estaba allí voluntariamente " mis amistades " y podía salir fue a su casa y me trajo un buen arsenal. Tanto es así, que me mediqué tanto, que cuando llegó el día de hacer el traslado a la comunidad no me podía levantar.
Pero eso me trajo sus consecuencias. Cuando ingresé en la C.T. me vieron en que condiciones llegaba. Y además al medicarme tanto, no fui lo desintoxicado que debería haber ido. Y allí pues fue cuando empecé a no tomar nada y lo pasé bastante mal. De hecho nunca sabré si fue por eso, por ser muy joven, porque se acercaba la navidad y me daba mucha morriña ver los anuncios en televisión todos ellos con esa falsa alegría tristeza que me producía verlos, etc... El caso es que a las dos semanas empecé a decir que me quería ir y así hasta casi al mes en que fueron a recogerme porque no aguantaba más. Todos me hacían ver el gran error que cometía y que no tardaría nada en volver a consumir.Pero como a día de hoy he visto ya a muchos así. Es imposible hacerte cambiar de idea. Gran disgusto en casa pero todo comenzó de nuevo enseguida como ya vaticinaron mis compis de la C.T.
Dos años más tarde. Ya con mas sufrimiento en mis carnes fui yo. Porque la otra vez no, el que pidió ayuda e ingresarme en una C.T. y sin más, llamamos por teléfono a una que no estaba suvbencionada por la comunidad como la otra y por esos años había ido mucha gente de mi ciudad y por el hecho de ser de pago pues apenas había unos días de espera. Lo justo para prepararte. Hacerte las analíticas pertinentes y en menos de diez días ya estaba allí. A esta también por ser de pago o no suvbencionada no necesitabas ir desintoxicado. Ya te desintoxicabas allí aunque a pelo como le llamábamos, es decir sin medicación. Y aún me duele cada vez que recuerdo como lo pasé. Pero lo pasé. Y en cuestión de un par de semanas ya estaba haciendo las labores que allí se hacían, aunque yo tardé aún dos meses más en terminar de encontrarme bien y poder dormir decentemente.
Recuerdo que cuando fui yo en el año 1991 aún no estaba terminado el edificio en el que iba la cocina y el comedor en la planta de abajo y la habitación del director y algún monitor en la de arriba. Faltaba la cocina que aún estaba medio al aire libre y entre que era invierno principios del año y esos dos primeros meses, hasta que me recuperé pasé mucho frío cada vez que me tocaba estar en la cocina. Bien porque me tocara cocina porque me tocara ayudar a terminarla de construir o la gran fregada de todos, entre 25 y 30 comensales contando con director, psicolog@, asistente social, ATS el médico cuando iba y los monitores. Que bien porque cada vez le tocaba a uno o porque era el castigo más repetido, aproximadamente una vez al mes si no eras castigado, te tocaba. Lo mismo con cocina. normalmente había un cocinero que era un interno pero sabía cocinar y necesitaba dos ayudantes que si hacíamos tres días seguidos, librábamos uno para descansar y el siguiente ya te incorporabas a las demás tareas que podían ser limpieza. Todos los días se limpiaban las dos casas bastante a fondo. La casa que os he contado y a unos 20 metros se encontraba la otra, con las habitaciones nuestras y de algún monitor también y la sala de televisión o donde hacíamos las terapias.
Otra tarea que te podía tocar era campo, que según las fechas y los antojos del director, lo mismo había que plantar algo o recogerlo o regarlo, que limpiarlo de piedras y recuerdo que hicimos hasta un campo de voleibol.
Como dije antes, también te podía tocar ayudar a terminar la cocina que aún estaba por enlucir alicatar y poner las ventanas y la puerta de atrás que era por donde decía que tanto frío me entraba los primeros días que se te queda el cuerpo tan frío hasta que te recuperas.

Con el tiempo yo me hice con el cargo que un gran amigo que por desgracia ya no está aquí con nosotros me dejó, responsable de mantenimiento. Tenía que ir todos los días a una balsa a abrirla para llenar los aljibes y que nunca faltara agua en los depósitos. Varias cosas así fijas del estilo y cuando tenía tiempo, pues ponía estanterías que me encargaban arreglaba cosas,  de carpintería, en fin; algunas cosas de verdadera responsabilidad y otras que era chapucillas al fin y al cabo.
esta vez ya más golpeado con la vida, cumplí el año de tto. ( tratamiento ) y me fui con el alta terapéutica.
pero como ya comenté en otra entrada, sólo un 2% de los que salíamos, terminábamos consiguiéndolo.

Y llegó 1993. Todo comenzó de nuevo. Llamada al centro y en unos días allí. Había subido algo el precio, pero menos mal que era una C.T. de las económicas. Por eso nos lo construíamos nosotros. Poco puedo deciros ya que lo dejé todo contado. Salvo alguna anécdota como que habían cambiado algunas cosas y algo me repercutió.
Resulta que el S.A.O. ya no era a pelo. había evolucionado algo las cosas y te daban medicación reduciéndola hasta llegar a cero. Muchísimo mejor. Lo que pasó fue que como yo no sabía de ese cambio pues me había llevado mi botiquín personal escondido para pasar mejor el S.A.O.y con la edad y mentalidad que tenía entonces, pues no lo dije. De la vez anterior sabían mi gran debilidad por la nocilla. Así que llené un bote por dentro, mezclado con la nocilla, mi medicación para poder pasar el registro. Y luego entre la medicación que me daban y la que yo me tomaba, me iba durmiéndome por ahí. Hasta que me vieron y me redujeron la medicación que me daban. Pensaban que apenas iba enganchado. Todo salió a la luz cuando se me acabó lo mío, pues tuve que decirlo ya que si no sería un cambio muy brusco en la medicación y me pondría muy malito.

Esta vez como era recaída el programa fue más corto. De siete meses. Y los volví a cumplir y me volví a ir con alta terapéutica. Que pocos éramos los que terminábamos el programa. Era muy habitual en cuanto se veían bien fisicamente, abandonar.

Todo se repite. Ya parece un bucle. Llegó el año 1995 y allí estaba yo de nuevo " pidiendo botijo " era la expresión que utilizábamos.
Pero esta vez yo no llevaba la misma idea y tuve que engañar, cosa que les molestó un poco.
Se molestaron en juntarse el equipo para valorar de cuanto tiempo me hacían este nuevo programa. Pero yo Llevaba otra idea.
Yo pedí plaza en la primera C.T. que estuve, en el 89 en la que estuve un mes. Ya que era la que teníamos los de mi comunidad autónoma totalmente subvencionada. Pero como eso conlleva la larga lista de espera, pues para no hacerme mucho más daño en la calle o cometer un error irreparable, me ingresé en esta de pago para hacerlo de inmediato.
Y transcurrieron más de dos meses. Y cuando me llamaron, pasando con el coche pero sin parar por mi ciudad, el mismo día que me fui llegué a la otra. Donde ahora que si que ya estuve el programa completo que para todos era de un año.
Pues ya no quiero alargar mucho más esto salvo diciedo que para mi las dos diferencias más grandes que existían entre una y la otra, amén del pago, eran que en esta nueva teníamos un cocinero profesional que hacía unos postres que aún recuerdo y me relamo además de lo bien que cocinaba y se comía allí. Y la otra es que contaba con otro apartado en la lista de trabajos en la que en cuanto pude me hice fijo y más tarde responsable, ya que siento un cariño o amor especial por ellos, era que había una granja con muchos animales. Gorrinos, gallinas, patos, palomas, etc... aunque era un puesto en el que no se libraba los fines de semana como en los demás, ya que como dice el dicho; " que le digan a un gorrino cuando es fiesta "
Y bueno. terminé el año, de nuevo salí con el alta terapéutica y sólo decir que fue la última vez que estuve en una C.T.
Luego han habido unidades de desintoxicación pero eso ya para otra entrada si no no hay quien se fume esto.
Anécdota.¿Os habeis fijado que todas las veces ingresé en año impar? 89-91-93-95 de hecho cumplí los 21 los 23 y los 25 en C.T.   

7 de abril de 2015

NO SIN MI METADONA

Aproximadamente a finales de septiembre, primeros de octubre comencé o mejor me reincorporé al P.M.M. Ese mismo día dejé de sufrir. Mis formas de mirar de ver de sentir el aire de ver la vida de pensar hasta el punto de esfumarse mi idea de suicidio que durante todo el verano no dejó de planearme sobre la cabeza. Nací de nuevo.

Desde luego si de algo me sirvió esa desintoxicación, además de para dejar de fumar chocolate que es el componente que casi todos añaden para que el efecto de la meta sea algo más parecido al de la H. Y dejar de fumar tabaco, que hoy precisamente hace justo el año ya de las dos cosas, fue para saber y que no se me vuelva a olvidar el que yo ya no puedo vivir ya sin ese poderoso antipsicótico sustituto de la heroína. Y aunque no te hace el efecto vulgarmente dicho de colocarte, tiene propiedades que son mucho más fuertes que la H. A ver. Aunque durante el verano no me quedó otro remedio que consumir heroína y aunque me colocaba algo, yo no me sentía completo. Como me siento desde el primer día que retomé mi P.M.M. Aunque ya no me coloque. Claro que yo pienso que algo tendrá que ver o mucho que con la metadona llevaba 14 años y a dosis que no voy a revelar para evitar comentarios de desacreditación y controversia ya que ni el psiquiatra que se ocupó de mi desintoxicación se lo creía al principio, así como otros a los que llamé antes de decidirme por el lugar que escogí. A diferencia de los también casi 14 también que estuve con la H. Anteriormente.

La metadona la dan para una semana cuando llevas ya algún tiempo y confían en ti, en siete tarros, uno para cada día, con una capacidad de 300mg o 60 cm³ a una proporción del 5%. Es decir, La metadona no es líquida, es sólida como un comprimido. Y por el mismo motivo que añaden la naloxona al suboxone ( 1ª entrada del blog ) pues la mezclan con agua a esa proporción.
Como vereis en la foto, debería llevar puesta una pegatina con el nombre de la persona y con la fecha de consumo. Y con una leyenda a la derecha para advertir de la peligrosidad del mismo que dice así: medicación psicotrópica. No dejar al alcance de los niños. Estrictamente reservada para el uso de la persona a quien se haya prescrito. Y con el logotipo de la U.C.A. ( Unidad de Conductas Adictivas ) Y bajo mi dedo, los teléfonos de contacto que tapo evidentemente por prevención y el de servicios de información toxicológica.
Bien, ahora me gustaría expresar distintas opiniones y la mía que coincide bastante con casi todos los que la tomamos.

Si voy al psicólog@ de la U.C.A. intenta quitarme el estigma que tengo y que es muy difícil de llevar de depender de una sustancia para vivir y me lo comparan siempre con la insulina y los diabéticos, aunque ello no me ayude mucho porque no me quita la sensación de ser un enfermo crónico. Aunque de hecho lo sea y es lo que me toca aceptar que soy.

Si hablamos con l@s psicoterapeutas del centro de desintoxicación tratan totalmente de igual la heroína y la metadona. Y te reconducen hacia un mundo lo más libre de drogas posible. Metiendo como dije la metadona entre ellas.
El otro día se lo expuse a mi psicólog@. Le dije que si ella trabajara en un centro cambiaría el discurso. Pero no quise forzar más la cosa.
  

Puede ser paradójico, no? 
Una misma persona haciendo su trabajo y según quién le pague, así se posiciona.

Y mi opinión? Cual es mi opinión?
Pues vaya por delante que es una sustancia a la que le debo mi vida y mi bienestar.
Doy las gracias al P.M.M. ( Programa de Mantenimiento con Metadona )
Pero si nos preguntamos para que se molestaron en sacar una sustancia así para unos yonkies que no hacíamos más que molestar a la sociedad?
Mi respuesta podría ser; para quitarnos de la circulación. Simple y llanamente.
Han bajado las muertes por sobredosis. Han bajado los robos, atracos a mano armada. La gente muy puesta quedándose durmiendo por ahí y dando el cante. Han descendido las infecciones por VIH ( SIDA ) VHC ( hepatitis C ) y demás infecciones como la tuberculosis.

Al parecer y según una posible corriente, la H. la introdujeron altas esferas para callar bocas, las más reivindicativas y dejarlas inútiles. Y puede que al final pues esta, la metadona, pues ha sido la solución a lo que se les pudo ir de las manos.
 Conste que yo no soy de esa corriente. Pero si así fue, no lo sabría y por lo tanto no la descarto.

Así que para terminar, un positivo, un me gusta, un like, un +1, un pulgar hacia arriba para la metadona.
La sociedad ha ganado mucho con esto. Los yonkies no digo nada.
Y para mi, a pesar de los efectos secundarios como sofocos y sudores fríos cuando menos te lo esperas. Un gran estreñimiento crónico y dificultades para orinar hasta el punto de tener que sentarme por lo que se tarda a veces, tengo que decir que me hace mucho mas bien que mal. No olvidemos que es un poderoso antipsicótico, analgésico. Que ayuda a otros medicamentos a que funcionen mejor, como los antiretrovirales. Demostrado científicamente.
Y yo me siento mucho mejor conmigo mismo y con los demás. He vuelto al tren de la vida y ahí voy. Haciendo mis paradas y completando el viaje de la vida lo más feliz que me podía imaginar que podría ser.