Tras esperar casi desde el verano, ya tenía plaza para una C.T. ( Comunidad terapéutica ) En 15 días tenía que estar allí desintoxicado.
1ª gran piedra en el camino. Me iba a una comunidad terapéutica porque la desintoxicación es lo más costoso de hacer y tenía que ir con ese trabajo ya hecho.
Urgentemente mis padres o los servicios sociales o entre todos, ya no lo recuerdo, buscaron una solución. Ya que entonces no había y lo peor, que a día de hoy tampoco, una unidad de desintoxicacion de opiáceos en mi comunidad autónoma. ( creo que es la única que no cuenta con ello )
Bueno, la solución fue ingresarme en el psiquiátrico que había junto al hospital provincial.
Fueron unos diez días que no sé si podréis imaginar. La 1ª vez que pasé un S.A.O. ( Síndrome de Abstinencia a Opiáceos ) Los enfermeros y psiquiatras no estaban muy familiarizados por entonces y ya que no hacían esos trabajos allí habituálmente de los síntomas, medicamentos, etc...
Por otro lado, no tenía bastante con mi sufrimiento que con todos mis respetos al lugar donde me encontraba y a sus pacientes, a una le daba por robarme los calcetines, otro se empeñó en dos cosas y las realizó las dos. Hacer el amor con la chica de los calcetines y fugarse aunque horas después estaba allí de nuevo.
Y muchas más cosas que sólo se ven en estos sitios. Pero eso es otro capítulo. Tambien hice amistades. Había de todo. Yo, por otra parte, como siempre se quedaban cortos con la medicación porque no sabían hasta que punto teníamos tolerancia a ese tipo de medicamentos y temían pasarse, pues como en la calle, me buscaba la vida observando a que pacientes les daban medicamentos que a mi me vendrían muy bien y podía sugerirles que no se lo tomasen y me lo dieran a mí. Así fue y uno que estaba allí voluntariamente " mis amistades " y podía salir fue a su casa y me trajo un buen arsenal. Tanto es así, que me mediqué tanto, que cuando llegó el día de hacer el traslado a la comunidad no me podía levantar.
Pero eso me trajo sus consecuencias. Cuando ingresé en la C.T. me vieron en que condiciones llegaba. Y además al medicarme tanto, no fui lo desintoxicado que debería haber ido. Y allí pues fue cuando empecé a no tomar nada y lo pasé bastante mal. De hecho nunca sabré si fue por eso, por ser muy joven, porque se acercaba la navidad y me daba mucha morriña ver los anuncios en televisión todos ellos con esa falsa alegría tristeza que me producía verlos, etc... El caso es que a las dos semanas empecé a decir que me quería ir y así hasta casi al mes en que fueron a recogerme porque no aguantaba más. Todos me hacían ver el gran error que cometía y que no tardaría nada en volver a consumir.Pero como a día de hoy he visto ya a muchos así. Es imposible hacerte cambiar de idea. Gran disgusto en casa pero todo comenzó de nuevo enseguida como ya vaticinaron mis compis de la C.T.
Dos años más tarde. Ya con mas sufrimiento en mis carnes fui yo. Porque la otra vez no, el que pidió ayuda e ingresarme en una C.T. y sin más, llamamos por teléfono a una que no estaba suvbencionada por la comunidad como la otra y por esos años había ido mucha gente de mi ciudad y por el hecho de ser de pago pues apenas había unos días de espera. Lo justo para prepararte. Hacerte las analíticas pertinentes y en menos de diez días ya estaba allí. A esta también por ser de pago o no suvbencionada no necesitabas ir desintoxicado. Ya te desintoxicabas allí aunque a pelo como le llamábamos, es decir sin medicación. Y aún me duele cada vez que recuerdo como lo pasé. Pero lo pasé. Y en cuestión de un par de semanas ya estaba haciendo las labores que allí se hacían, aunque yo tardé aún dos meses más en terminar de encontrarme bien y poder dormir decentemente.
Recuerdo que cuando fui yo en el año 1991 aún no estaba terminado el edificio en el que iba la cocina y el comedor en la planta de abajo y la habitación del director y algún monitor en la de arriba. Faltaba la cocina que aún estaba medio al aire libre y entre que era invierno principios del año y esos dos primeros meses, hasta que me recuperé pasé mucho frío cada vez que me tocaba estar en la cocina. Bien porque me tocara cocina porque me tocara ayudar a terminarla de construir o la gran fregada de todos, entre 25 y 30 comensales contando con director, psicolog@, asistente social, ATS el médico cuando iba y los monitores. Que bien porque cada vez le tocaba a uno o porque era el castigo más repetido, aproximadamente una vez al mes si no eras castigado, te tocaba. Lo mismo con cocina. normalmente había un cocinero que era un interno pero sabía cocinar y necesitaba dos ayudantes que si hacíamos tres días seguidos, librábamos uno para descansar y el siguiente ya te incorporabas a las demás tareas que podían ser limpieza. Todos los días se limpiaban las dos casas bastante a fondo. La casa que os he contado y a unos 20 metros se encontraba la otra, con las habitaciones nuestras y de algún monitor también y la sala de televisión o donde hacíamos las terapias.
Otra tarea que te podía tocar era campo, que según las fechas y los antojos del director, lo mismo había que plantar algo o recogerlo o regarlo, que limpiarlo de piedras y recuerdo que hicimos hasta un campo de voleibol.
Con el tiempo yo me hice con el cargo que un gran amigo que por desgracia ya no está aquí con nosotros me dejó, responsable de mantenimiento. Tenía que ir todos los días a una balsa a abrirla para llenar los aljibes y que nunca faltara agua en los depósitos. Varias cosas así fijas del estilo y cuando tenía tiempo, pues ponía estanterías que me encargaban arreglaba cosas, de carpintería, en fin; algunas cosas de verdadera responsabilidad y otras que era chapucillas al fin y al cabo.
esta vez ya más golpeado con la vida, cumplí el año de tto. ( tratamiento ) y me fui con el alta terapéutica.
pero como ya comenté en otra entrada, sólo un 2% de los que salíamos, terminábamos consiguiéndolo.
Y llegó 1993. Todo comenzó de nuevo. Llamada al centro y en unos días allí. Había subido algo el precio, pero menos mal que era una C.T. de las económicas. Por eso nos lo construíamos nosotros. Poco puedo deciros ya que lo dejé todo contado. Salvo alguna anécdota como que habían cambiado algunas cosas y algo me repercutió.
Resulta que el S.A.O. ya no era a pelo. había evolucionado algo las cosas y te daban medicación reduciéndola hasta llegar a cero. Muchísimo mejor. Lo que pasó fue que como yo no sabía de ese cambio pues me había llevado mi botiquín personal escondido para pasar mejor el S.A.O.y con la edad y mentalidad que tenía entonces, pues no lo dije. De la vez anterior sabían mi gran debilidad por la nocilla. Así que llené un bote por dentro, mezclado con la nocilla, mi medicación para poder pasar el registro. Y luego entre la medicación que me daban y la que yo me tomaba, me iba durmiéndome por ahí. Hasta que me vieron y me redujeron la medicación que me daban. Pensaban que apenas iba enganchado. Todo salió a la luz cuando se me acabó lo mío, pues tuve que decirlo ya que si no sería un cambio muy brusco en la medicación y me pondría muy malito.
Esta
vez como era recaída el programa fue más corto. De siete meses. Y los
volví a cumplir y me volví a ir con alta terapéutica. Que pocos éramos
los que terminábamos el programa. Era muy habitual en cuanto se veían
bien fisicamente, abandonar.
Todo se repite. Ya parece un bucle. Llegó el año 1995 y allí estaba yo de nuevo " pidiendo botijo " era la expresión que utilizábamos.
Pero esta vez yo no llevaba la misma idea y tuve que engañar, cosa que les molestó un poco.
Se molestaron en juntarse el equipo para valorar de cuanto tiempo me hacían este nuevo programa. Pero yo Llevaba otra idea.
Yo pedí plaza en la primera C.T. que estuve, en el 89 en la que estuve un mes. Ya que era la que teníamos los de mi comunidad autónoma totalmente subvencionada. Pero como eso conlleva la larga lista de espera, pues para no hacerme mucho más daño en la calle o cometer un error irreparable, me ingresé en esta de pago para hacerlo de inmediato.
Y transcurrieron más de dos meses. Y cuando me llamaron, pasando con el coche pero sin parar por mi ciudad, el mismo día que me fui llegué a la otra. Donde ahora que si que ya estuve el programa completo que para todos era de un año.
Pues ya no quiero alargar mucho más esto salvo diciedo que para mi las dos diferencias más grandes que existían entre una y la otra, amén del pago, eran que en esta nueva teníamos un cocinero profesional que hacía unos postres que aún recuerdo y me relamo además de lo bien que cocinaba y se comía allí. Y la otra es que contaba con otro apartado en la lista de trabajos en la que en cuanto pude me hice fijo y más tarde responsable, ya que siento un cariño o amor especial por ellos, era que había una granja con muchos animales. Gorrinos, gallinas, patos, palomas, etc... aunque era un puesto en el que no se libraba los fines de semana como en los demás, ya que como dice el dicho; " que le digan a un gorrino cuando es fiesta "
Y bueno. terminé el año, de nuevo salí con el alta terapéutica y sólo decir que fue la última vez que estuve en una C.T.
Luego han habido unidades de desintoxicación pero eso ya para otra entrada si no no hay quien se fume esto.
Anécdota.¿Os habeis fijado que todas las veces ingresé en año impar? 89-91-93-95 de hecho cumplí los 21 los 23 y los 25 en C.T.





